Oídos, Nariz y Garganta: Enfermedades y Cirugía Funcional

Bienvenidos, Viernes 26 de Febrero, 2021

ENFERMEDADES DE LA BOCA Y LA GARGANTA


Las principales afecciones de las amígdalas y las adenoides son las infecciones recurrentes, principalmente en los niños. Cuando dicha afección se sobrelleva hasta la edad adulta, puede seguir provocando problemas; sin embargo, los pacientes adultos ya están acostumbrados a las molestias y las toman como "sensaciones normales de malestar de garganta", sin darles la importancia que requiere; incluso pueden verse afectados los hijos de personas que padecen amigdalitis crónica.

Los síntomas que caracterizan a la adenoamigdalitis son:

  • 1. Dolor al tragar saliva o alimentos y también al respirar.
  • 2. Escalofríos.
  • 3. Mal aliento.
  • 4. Gran producción de moco hacia la garganta
  • 5. Congestión nasal
  • 6. Respiración por la boca y ronquido mientras duerme
  • 7. Trastornos del sueño
  • 8. Ganglios del cuello inflamados

Si usted o su hijo presentan estos síntomas lo mejor es acudir al otorrinolaringólogo para que le realice una historia clínica adecuada acerca de sus síntomas de oídos, nariz, garganta, cuello y realice además un examen físico completo, esto puede incluir una endoscopia. En la exploración, su doctor puede palpar si hay ganglios del cuello aumentados de tamaño. Los exámenes de laboratorio nos ayudan a diagnosticar infecciones especialmente debidas a estreptococos, mientras que los estudios de gabinete ayudan a determinar la forma y tamaño de las adenoides.

El tratamiento Inicial es a base de antibióticos y antiinflamatorios, descongestionantes orales y nasales. Control de la fiebre, reposo en casa, abundantes líquidos.

Si las infecciones son crónicas pueden llegar a influir en la respiración y en el sueño. La obstrucción crónica puede ocasionar la alteración del tercio medio de la cara y mala alineación de los dientes. Puede también provocar alteración de la trompa de Eustaquio y problemas de oído medio.

La cirugía de las amígdalas y adenoides es necesaria cuando el tratamiento con medicamentos y otras medidas de soporte no son efectivas. Se recurre a la cirugía en los siguientes casos:

  • 1. Cuando el tamaño de las amígdalas y adenoides interfiere con la respiración provocando pausas de apnea durante el sueño.
  • 2. Cuando hay infecciones recurrentes de garganta. Si un niño en 2 años, ha tenido de 3 a 5 procesos de amigdalitis anuales, debe ser operado.
  • 3. Cuando con anterioridad se ha tenido un absceso periamigdalino.
  • 4. Cuando la amigdalitis causa convulsiones febriles.

La operación de las amígdalas y adenoides (adenoamigdalectomía) es un procedimiento quirúrgico que se debe llevar a cabo con todas las medidas y cuidados de una cirugía. Antes de la cirugía, el especialista realiza exámenes de gabinete o radiografías y exámenes de laboratorio; las radiografías nos ayudan a determinar forma y tamaño de las adenoides, mientras que los estudios de sangre nos sirven para corroborar que no hay ninguna alteración sanguínea que contraindique la cirugía.

Es recomendable que los padres y el médico platiquen con el niño que va a ser operado acerca del procedimiento; lo que va a ocurrir antes, durante y después de la cirugía. Esto ayudará a disminuir la ansiedad en el pequeño.

Lo que debe saber antes de la cirugía de anginas:

  • 1. El paciente no debe tomar medicamentos como la aspirina que pueden influir en la coagulación de la sangre.
  • 2. Las ocho horas anteriores a la intervención el niño debe permanecer en ayunas.
  • 3. La cirugía es bajo anestesia general, lo que significa que la intervención será realizada en quirófano, con un anestesiólogo que monitoriza los signos vitales del paciente durante todo el procedimiento.
  • 4. El cirujano extraerá las amígdalas y adenoides a través de la boca, sin realizar cortes en la piel.
  • 5. En la mayoría de los casos el tiempo de estancia en el hospital después de la cirugía es de 5 a 10 horas. Los niños menores de 3 años o con enfermedades crónicas permanecerán en el hospital al menos 24 horas.
  • 6. Cuando se da de alta al paciente del hospital o clínica, el otorrinolaringólogo indicará tratamiento a base de antibióticos y analgésicos, además de algunas medidas generales y cuidados en casa que deben ser llevados al pie de la letra. Con esto lo único que se busca es el bienestar del paciente, así como disminuir en lo posible complicaciones posteriores.
  • 7. El sitio de donde las amígdalas han sido extraídas cicatriza por si solo en 10-14 días, aproximadamente. Muchos estudios han demostrado que la extirpación de las amígdalas no altera la respuesta del sistema inmunológico (sistema de defensas) del paciente, por lo tanto, no es cierto que al paciente que se le quitan las anginas, se le quitan también las defensas. La función de las amígdalas es suplida completamente por el resto de los tejidos linfáticos del organismo.
  • 8. El apoyo de los padres o gente que cuida al paciente, ayudará en gran medida a la pronta y adecuada recuperación del niño o niña que es sometido a esta cirugía.
  • 9. Los dias siguientes a la cirugía es importante que tanto el paciente como sus familiares sepan que puede haber:
  • Febrícula ó fiebre
  • Puede presentar mal sabor de boca y mal aliento
  • Le pueden doler los oídos al abrir mucho la boca y /o tener dolor en la garganta
  • Tener voz en papa caliente
  • Hay formación de placas blanquecinas en donde estaban las amígdalas; éstas placas se deben ir adelgazando conforme el paciente toma alimentos líquidos y sólidos, hasta que dichas placas desaparecen y dan paso al tejido rosado ya bien cicatrizado.
  • Si no toma bien sus medicamentos o come adecuadamente, puede presentarse sangrado por boca de forma importante, siendo esto una urgencia y se debe avisar al médico en cuanto suceda.